SEGURIDAD-IMPORTANTE¡¡¡
Toda gestión de gobierno que busque mejorar la calidad de vida de los habitantes de una ciudad debe necesariamente enfrentar el tema de la inseguridad y del irrespeto a las normas de convivencia, porque el ciudadano requiere de la existencia de acciones concretas que le permitan enfrentar su vida diaria con tranquilidad; es decir, sin temor de poder llegar a ser víctima de un delito, de un acto violento o del irrespeto de otros ciudadanos o de las propias autoridades.
El problema de la inseguridad no debe asumirse sólo como la ocurrencia de un determinado delito en un lugar específico, aunque es evidente el sentir temor por hechos delictivos o violentos vividos, son factores que dan la sensación de que las ciudades no son lugares seguros. Y uno de estos lugares que han dejado de ser seguros es precisamente la ciudad de Neiva, ratificado en el crecimiento indiscriminado de hechos delictivos que han venido azotando a la capital del departamento en las últimas semanas.
Primero fue el robo millonario al almacén Éxito, luego una entidad bancaria y ayer una joyería en un supermercado de cadena a plena luz del día, estos son sólo algunos casos, donde el ‘botín’ fue sustancioso, pero no los únicos, porque hoy la delincuencia anda ‘con mucha facilidad’ por la ciudad de Neiva. Ayer por ejemplo se activaron las armas para llamar a la policía al momento del robo y llegaron a la media hora.
Ya viene siendo hora que las fuerzas del orden tomen mayores medidas en estrategias inmediatas, porque los neivanos de alguna manera sentimos la inseguridad, ya que en cualquier momento los delincuentes salen con golpes sorprendentes. Es por eso que la ciudadanía ya exige respuestas a esta situación.
No entendemos cómo el gobierno a través de las políticas de seguridad democrática ha logrado devolver a la zona rural del país la tranquilidad perdida en otros tiempos, pero paulatinamente ésta se ha ido perdiendo en las ciudades, que hoy reclaman mayor atención y la urgente implementación de programas que contrarresten el crecimiento de la delincuencia, como es el caso de la ley de informantes que tan buenos resultados ha entregado desde su puesta en marcha.
En medio de este ambiente, el Estado a través de los medios legítimos debe garantizar la seguridad y la convivencia ciudadana, revisando y en algunos casos actualizando los instrumentos legales que permitan enfrentar legítimamente cualquier alteración de la tranquilidad de los ciudadanos, todo esto enmarcado en una política integral de seguridad y convivencia.
Así mismo las autoridades deben generar estrategias de seguridad que lleven a la reducción de los índices delincuenciales de Neiva y así poder devolverle a la gente una ciudad visiblemente más segura, perceptiblemente más segura y realmente más segura.
El robo de ayer, nuevamente dentro de un complejo comercial que se supone, tiene todas las garantías propias para evitar cualquier eventualidad, deja mucho que pensar. Entonces si ni quiera las plataformas de grandes almacenes están seguras, qué podrán decir los habitantes de barrios circundantes de nuestra capital.
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